No se entrena igual a un niño de 6 años que a uno de 15. El gran error del fútbol base es aplicar los mismos ejercicios a todas las categorías. Cada edad tiene una prioridad, y acertar con ella es lo que hace que los jugadores mejoren de verdad y disfruten.
En esta guía verás qué conviene entrenar en cada etapa y ejemplos de ejercicios concretos que puedes llevarte a la sesión de mañana. La idea es simple: primero jugar y coordinar, luego técnica, y solo después táctica.
Prebenjamín y biberón (3 a 7 años): jugar y moverse
A esta edad el objetivo NO es ganar partidos ni aprender sistemas. Es que el niño se enamore del balón y desarrolle su coordinación. Cuanto más contacto con el balón y más juego, mejor.
- Circuitos de coordinación con conos, aros y vallas bajas: saltar, esquivar, girar, siempre con balón cerca.
- Juegos de conducción tipo "el semáforo" o "pilla-pilla con balón": cada niño con su balón.
- Mini-partidos 3v3 o 4v4 en espacios pequeños, sin porteros o con porterías pequeñas. Muchos toques, muchos goles.
Regla de oro: un balón por niño siempre que puedas, y cero colas esperando turno. Si un niño está parado, está aburrido.
Benjamín y alevín (8 a 11 años): la edad de oro de la técnica
Es la mejor etapa para aprender técnica: el sistema nervioso está en su punto óptimo. Todo lo que aprendan aquí les quedará para siempre. Prioriza el dominio del balón.
- Conducción y regate: circuitos con cambios de dirección, fintas y 1v1.
- Pase y control: rondos sencillos (4v1, 5v2) y ejercicios de pared. Aquí empiezan los rondos, que serán clave el resto de su vida deportiva.
- Golpeo y finalización: mucho tiro a portería desde distintas posiciones.
- 1v1 y 2v2: situaciones reales de duelo, atacar y defender.
Infantil y cadete (12 a 15 años): aparece la táctica
Ahora sí empieza a tener sentido el concepto de equipo, los espacios y las decisiones. La técnica se mantiene, pero se le añade el por qué: cuándo pasar, cuándo conducir, cómo desmarcarse.
- Juegos de posición (rondos posicionales, 4v4+3 comodines) para entender la ocupación de espacios.
- Situaciones reales por líneas: salida de balón, ataque de banda, transiciones.
- Trabajo físico integrado con balón (ya se puede introducir de forma progresiva).
Juvenil (16 a 18 años): rendimiento y competición
Aquí el jugador ya está formado técnicamente. Se trabaja el rendimiento: sistemas de juego, roles definidos, físico específico y competición. Es el momento de exigir intensidad y concentración.
Cómo organizar todo esto en tu club
Saber qué entrenar en cada edad es la mitad; la otra mitad es tenerlo planificado y que todos los entrenadores remen igual. Un club serio define una metodología por categorías y la sigue. Ahí ayuda tener las sesiones diseñadas y un calendario de entrenamientos claro, además de controlar la asistencia para ver quién progresa.
Con un software de entrenamientos como OClub puedes crear tus sesiones con pizarra táctica, guardarlas por categorías y reutilizarlas temporada tras temporada — para que cada entrenador tenga a mano los ejercicios adecuados a la edad de su equipo.